¿Por qué necesitaba Dios a alguien que se pusiera en la brecha?
"y busqué entre ellos hombre que hicierse vallado y que se pusiese
en la brecha delante de mí, a favor de la tierra, para que yo no la
destruyese; y no lo hallé."
Ezequiel 22:30
Dios es soberano sobre los negocios de este mundo. Sin embargo, también hace responsables por sus acciones a los seres humanos y muchas veces hasta acomoda sus decretos y sus obras a la manera como ellos responden. En el caso de Judá, Dios determinó que la respuesta de la nación a sus advertencias y sus acciones disciplinarias decidirían su destino. Un arrepentimiento sincero traería nuevamente bendición; la persistencia en pecar traería invasión y exilio.
Dios fue muy paciente con la nación rebelde. Hasta cierto punto, estaba dispuesto a postergar el juicio si un líder justo intercediera a favor de la nación y la llevara de nuevo a Dios. No se levantó tal intercesor del liderazgo corrupto de Judá, lo cual no le dio a Dios otra alternativa sino juzgar a la nación. Una vez que este juicio fuera decretado y puesto en marcha, sería demasiado tarde. Ellos tendrían que sufrir el justo castigo por sus pecados.