Una casa a medio construir
Hageo 1-2
Piensa por
un momento en al siguiente oración, luego escribe tus respuestas: “los cinco
problemas más difíciles con los cuales lucho en mi vida cristiana son: _____________”
Probablemente
hayas incluido el problema de las prioridades...mantener equilibrio en tu andar
con Dios. ¿Cuánto oras, y cuándo?
¿Cuánto das, y a quien? ¿Cuándo estudias la Palabra de Dios? ¿Cuándo te reúnes
con el pueblo de Dios? ¿Y cómo ajustas todo eso con tus responsabilidades en el
trabajo, el hogar, el dormitorio, la comunidad?
Los que
regresaron del exilio permitieron que lo bueno reemplazara lo mejor de Dios en
sus vidas. No sucedió de la noche a la
mañana. Gradualmente su tiempo y
energías fueron desviados a edificar algo bueno (sus propios hogares) en vez de
edificar lo mejor de Dios (el templo).
Lee las desafiantes palabras de Mateo 6:33. Luego examina las buenas,
las mejores, y las superlativas prioridades de tu propia vida. ¿Qué necesita cambiar respecto a las cinco
prioridades que escribiste en el margen?
Hageo
evaluó la condición estancada de la nación y la resumió en 1:7-11: “Buscáis
mucho, y halláis poco...¿por qué? Por cuanto mi casa esta desierta, y cada uno
de vosotros corre a su propia casa”.
Este principio eterno de hacer al Señor y su obra tu prioridad lo
expresa Jesús en Mateo 6:33: “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia,
y todas estas cosas os serán añadidas”.