Trabajar a favor del cambio

2 Reyes 23:4,24

 

 Un verdadero compromiso espiritual implica acción.  Josías inició reformas por todo Israel, denunciando los abusos espirituales realizados tanto en publico (2Reyes 23.4) como en forma privada (versículo 24).  La renovación espiritual debe estar acompañada de reformas practicas.  Josías comenzó por ordenar al sumo sacerdote, a los otros sacerdotes [...], y a los guardianes de la puerta, que limpiasen el templo del Señor.  Los reyes Manasés y Amón habían adorado a Baal en el templo de Jehová.  Baal y otros falsos dioses cananeos representaban los deseos más bajos y sensuales de la naturaleza human corrupta.

 Josías exigió que todos los utensilios que habían sido hechos para los falsos dioses fuesen destruidos.  Tales elementos no solo fueron sacados del templo sino que los quemó fuera de Jerusalén en el campo del Cedrón.  No satisfecho con eso, Josías hizo llevar las cenizas de ellos a Bet-el.  Hacemos bien cuando no podemos tolerar la presencia de aquellas cosas que ofenden al Señor y hacen que su pueblo tropiece.

 EL resto de este capítulo describe las muchas maneras en que Josías continuó limpiando la tierra.  Quitó todas las abominaciones que se veían en la tierra de Judá.  Josías eliminó todo elemento público y privado relacionado con la falsa adoración, incluidos los serafines familiares.  Estaba comprometido a cumplir (poner en práctica) las palabras de la ley que había sido hallada en la casa de Jehová.  Nosotros,  también, debemos procurar llevar todas las áreas de nuestra vida, tanto pública como privada, a conformarse con la voluntad de Dios.  Algunos cambios podemos implementarlos nosotros; para otros necesitamos la ayuda de otros creyentes.  Todos estos cambios merecen nuestro mejor esfuerzo.  ¡Nunca debemos renunciar! (Gálatas 6.9).

 

¿Qué clase de cambios podemos trabajar para producir en la sociedad, que ayudarán a las personas a volverse al Señor?