Sufrimiento vs. soberanía

 

Una pregunta ha inquietado a la humanidad desde el comienzo del tiempo: Si Dios es justo y todopoderoso, ¿cómo puede haber mal y sufrimiento en el mundo, especialmente en el caso de los inocentes?

   Si en verdad Dios es todopoderoso y justo, entonces la lógica declara que el sufrimiento de uno indica la medida de su culpabilidad a los ojos de Dios.  En otras palabras, el pecado de uno es castigado por sufrimiento.  Y mientras mayor es el pecado, mayor es el sufrimiento.

   Job sufrió a tal punto que sus amigos perdieron toda esperanza respecto a él.  Desde el capitulo 3 hasta el 37, ellos debatieron en cuanto a si Dios permitiría tan intenso sufrimiento de un hombre inocente.

   Pero los tres amigos de Job son demasiado simplistas en su concepto de la naturaleza de Dios.  La afirmación posterior de Eliu de que Dios usa el sufrimiento para limpiar y purificar al justo se aproxima mas a la verdad en el caso de Job, pero todavía no expresa toda la realidad.

   La conclusión simple del asunto es que Dios es soberano y digno de obediencia y adoración...independientemente de lo que El escoja traer a la vida de uno.  Job llega al punto en que tiene que aprender a confiar en la bondad y el poder de Dios en medio de la adversidad.  Y para ello tiene que ensanchar su entendimiento de Dios.

   Ya ves, aun un hombre justo como Job (1:1) tiene que arrepentirse del orgullo y de la justicia propia.  Debe llegar al final de si mismo, y humillarse ante Dios, reconociendo Su grandeza y majestad.

   En este mensaje que necesitamos captar hoy.  Dios es el Señor de “los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra” (Filipenses 2:10).  El es todopoderoso y omnisciente.   Y cada uno de sus actos resulta definitivamente en el bien.

   Porque somos humanos y Dios es Dios, sus caminos a veces nos pueden parecer incomprensibles.  Sin embargo, sabemos, como lo supo Job, que podemos confiar plenamente en El.

   A la luz de esto, quizás necesites hablar con el Señor tocante a algunas circunstancias adversas que te están llevando a cuestionar el proceder de Dios. 

El apóstol Pablo enfrentaba victoriosamente las circunstancias adversas porque podía ver la mano de Dios en ellas.  Lee Filipenses 1:12-30.  Deja que su ejemplo te inspire a edificar tu confianza en Dios ¡y a darle gracias a porque tus circunstancias son realmente tan buenas como son!

 

“Nada hay a la vuelta de la esquina que esté fuera de la vista de Dios.”