Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.

Col. 3: 1-2

 

 

 Pasamos mucho tiempo preocupados por las cosas que suceden a nuestro alrededor, pero nos ponemos a pensar por algún minuto, si eso es lo que quiere Dios para nosotros.

 

Es muy cierto, que aun estamos en la carne, que nos toca vivir con las cosas cotidianas, pero nuestro deber como cristianos es en ese diario vivir, hacer las cosas para Cristo, para la vida eterna.

Déjeme explicarle un poco: hay situaciones en nuestra vida que nos expone a la perdida de nuestra salvación.

Nuestra prioridad es hacer las cosas, para Dios, toda decisión que tomemos, así sea la mas insignificante o la mas grande, debemos hacerlo teniendo en cuenta la voluntad del Padre; teniendo en cuenta si conviene a nuestra salvación, si va de acuerdo con los principios morales y éticos de un verdadero cristiano.

La tentación va a estar todo el tiempo, pero aforrándonos a nuestra salvación, vencerla, y no es fácil se lo aseguro, lo único es que como mi prioridad es mi salvación puesto que es individual, yo antes de tomar un paso o decisión, primero voy a pensar si conviene a mi salvación.

 

Va a venir pruebas también, pero por experiencia le digo, es bello y ya se dirán que estoy loca, no, no lo estoy, la prueba te dice que estas haciendo las cosas bien, si, sabes amigo porque conviene, puesto que tu carácter cristiano se esta moldeando por medio de la prueba.

Es en la prueba que le demuestras a Dios si lo amas realmente.

Que bueno es buscarle, alabarle, sentirte feliz, amada por El, en el tiempo de las vacas gordas, pero cuando viene la sequía, las vacas flacas, le sigues sirviendo igual? o comienzas a pensar que El ya no te ama?.

Pues si hay prueba, hay amor, te debes sentir privilegiada puesto que entre tantas personas, Dios te escogió para probarte, pasarte por el fuego para pulirte y hacer de ti una mejor persona, no solo en la vida espiritual, también en tu diario vivir.

Dijo Jesús, que en el mundo tendríamos aflicciones, pero también nos dijo que El había vencido ya al mundo (Juan16:33), queriendo decir que cuando nos convertimos en parte de su cuerpo, cuando El mora en nosotros, no sufriremos los males de este mundo, puesto que si estamos con El, quien contra nosotros, la vida va a ser mas fácil, las situaciones, y todo lo quieras pensar siempre van a estar, pero Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por siempre (Heb.13:8), no cambia, esta, a tu lado siempre, todo el tiempo, por que el miedo?

Sabes soy una que piensa que el tal stress y la tal depresión no existe.

 

Cuando sientes tristeza lo que ahora le llaman erráticamente depresión, no es mas que tu necesidad, tu sed de amor por parte de nuestro Dios, es la necesidad de la llenura del Espíritu Santo de Dios.

 

Mi consejo hoy es simple, pongamos todos nuestros asuntos en las manos del Padre, cuidemos nuestra salvación.

Seamos mas espirituales, y no carnales.

 

Dios te bendiga, y te guarde siempre.

 

 

Tatiana Sierra