Reconstruyendo muros espirituales
Lucas 14:25-35
Cuando Nehemías descubrió la condición de
los exiliados que habían regresado a Jerusalén para reconstruir su patria,
inmediatamente buscó la ayuda del Señor.
Sin muro, sus vidas estaban en peligro, ya que enfrentaban la
posibilidad de ataques del enemigo.
El muro de Jerusalén era de múltiples
beneficios. Obviamente daba protección
a la ciudad y seguridad contra ataques de afuera. Pero además, guardaban al pueblo dentro, capacitándolos para
reconstruir sus vidas espirituales sin la degradante influencia del mundo que
los rodeaba.
Del mismo modo, nosotros necesitamos
edificar un muro para protegernos del exterior, y edificar una relación con el
Señor en el interior. ¿Cómo están tus
muros? ¿Necesitan reparación? ¿Ha comenzado la vegetación a desintegrar la
mezcla?
Charles Swindoll, en Páseme otro
ladrillo, da varios principios de la vida de Nehemías que se aplican al
respecto:
Tal como Nehemías
inspeccionó el muro antes de comenzar, debes examinar los muros de tu vida
espiritual. Pide a Dios que te muestre
tus áreas específicas que requieren trabajo.
Media bien en Lucas 14:25-35 al contemplar tu proyecto de reconstrucción
personal.
Los muros de protección se mantienen
mediante las disciplinas espirituales. Con oración, elabora tu propio plan de
acción para reconstruir tus muros.
Incluye las piedras de la lectura y el estudio de la Biblia, la oración,
la comunicación con los hermanos, y testificar. Sé específico en cuanto a cómo has de mantener los fuertes muros
de la protección piadosa de tu vida.