¿Que significa arrepentirse?
“...arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de
Jesucristo para perdón de los pecados...”
Hechos 2:38
El significado fundamental de
arrepentirse es “volverse”. Es
abandonar los malos caminos y volverse a Cristo, y por medo de El a Dios (Juan
14:1,6). La decisión de volverse del pecado a la salvación en Cristo incluye la
aceptación de Cristo no sólo como Salvador de la condena del pecado, sino
también como Señor de la vida de quién lo acepta. Así que el arrepentimiento implica un cambio. (Hechos 26:18). El
arrepentimiento es una decisión libre de parte de la persona, hecha posiblemente
mediante la gracia capacitadota dada al El al oír el evangelio y creer en
Cristo.
La definición de la fe
salvadora como un simple “confiar” en Cristo como Salvador es totalmente
insuficiente a la luz de la exigencia que Cristo hace del arrepentimiento. El definir la fe salvadora de manera que no
incluya necesariamente un arrepentimiento radical con el pecado es distorsionar
de modo peligroso el punto de vista bíblico de la redención. La fe que incluye el arrepentimiento siempre
es una condición para la salvación.
El arrepentimiento fue un
mensaje fundamental de la predicación de los profetas del Antiguo Testamento de
Juan el Bautista, de Jesucristo y de los creyentes del Nuevo Testamento. La predicación de arrepentimiento siempre
debe acompañar el mensaje del Evangelio.
“Arrepentíos, porque el reino
de los cielos se ha acercado”. “Pues éste es aquel de quien hablo el profeta
Isaías , cuando dijo: Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del
Señor, Enderezad sus sendas”. Mateo 3:2,3.
El arrepentimiento genuino irá
acompañado de fruto de justicia. La
genuina fe salvadora y la conversión tienen que manifestarse mediante una vida
que abandone el pecado y lleve frutos piadosos. Los que dicen que creen en Cristo y son hijos de Dios, pero no
viven de tal manera que produzcan buen fruto, son como árboles que habrá que
cortar y arrojar al fuego.
“Haced pues, frutos digno de
arrepentimiento.” Mateo 3:8
Pastor
Juan Samaniego