¿No puedo perdonar?
Por: Maritza Martinez
Como podré olvidar a la persona que me faltó el respeto;
todavía siento resentimiento por el maltrato recibido durante mi niñez.
Imagínense, mi vecina se atrevió hablar mal de mis hijos y mi compañero de
trabajo además, de mofarse de mis capacidades, empaño mi imagen profesional.
Son tantas las cosas que me han hecho sufrir. La persona
que amo me fue infiel con mi mejor amiga; nunca podré olvidar todo el daño que
me han hecho.
Quien no ha pasado por una situación similar a esta, todos
en su momento. Sin embargo, con cuanta facilidad hemos olvidado que desde el
comienzo de su peregrinación y hasta el último aliento de vida nuestro Señor Jesucristo nos
mostró el mejor ejemplo a seguir; perdón y compasión.
Nuestro Padre recibió latigazos, fue coronado
con espinas, le enterraron una lanza en el costado, lo crucificaron y sin
embargo lo que dijo fue:
Lucas 23:34 “Padre perdónalos porque no saben lo que hace”
Cuando dimos el paso de aceptar a Jesús como nuestro
salvador no solo conseguimos borrar nuestros pecados a través del
arrepentimiento, sino que nos comprometimos en ser a su imagen y semejanza. El
Rey de Reyes murió en la cruz para librarnos con su sangre del pecado.
Vamos a emular su ejemplo de perdonar y sobre todo, olvidar.
Si de
verdad no estás arrepentido de tu arrepentimiento, demuestra que eres cristiano.
Efesios 4:31 y 4:32 Quítense de vosotros toda
amargura, enojo, ira gritería y maledicencia y malicia.
Antes sed benignos unos con
otros, misericordiosos, perdonándonos unos a otros, como Dios también os
perdonó a vosotros en Cristo.