La gloria se va

Ezequiel 7-11

 

Aun el más experto alpinista del mundo escala el más alto precipicio muy poco a poco: paso a paso, metro a metro.  El progreso hasta la cima puede parecer lento.  El alpinista puede que ni siquiera note que está avanzando.  Pero la emoción del ascenso viene cuando –erguido en la cima- se vuelve y descubre cuán alto ha llegado paso a paso.

   Judá no había ascendido montaña alguna.  En realidad, la nación había descendido por generaciones.  Pero su descenso había sido lento y gradual:  un pecado, un rey impío tras otro.  El descenso continuo hasta que la nación llego al fondo, y lo que contemplo no era halagador.

   La Palabra de Dios es descrita en Santiago 1:23-24 como un espejo, que refleja la verdadera condición espiritual de una persona.  Al mirarte en la Palabra de Dios hoy, ¿qué ves? ¿A uno como Pablo, que hizo su meta “proseguir al blanco (la cima)...del supremo llamamientote Dios en Cristo Jesús” (Filipenses 3;14)? ¿O a uno que está deslizándose cuesta abajo poco a poco por pecados no confesados y hábitos espirituales a media? Tener una conversación vigorosa con Dios acerca del rumbo de tu vida-. ¡Eso puede significar una montaña de diferencia!