El amor

 

El amor es difícil de definir, por ser una calidad de vida más fácil de demostrar que del descubrir.  Rut demostró el verdadero carácter del amor cuando voluntaria y firmemente prometió su lealtad  y devoción a Noemí.  Es claro que al viajar a un país extranjero perdería más de los que ganaría.

Ella todavía era joven y fácilmente podía volverse a casar con alguien de su misma nacionalidad.  Pero su preocupación principal no era su propio bienestar, sino el de Noemí.  Rut ejemplificar el amor sacrificial – el que Cristo mostró al “dar su vida por las ovejas” (Juan 10:11).

 

En la historia de Rut se halla el concepto que representa la obra de Cristo a favor de nosotros: el concepto de pariente redentor (o goel, “pariente cercano”. Rut 3:9)  El goel debe tener vínculo de sangre con aquellos que redime (Deuteronomio 25:5,7,-10; Juan 1:14; Romanos 1:3; Filipenses 2:5-8; Hebreos 2:14-15).

Segundo, debe ser capaz de pagar el precio de la redención (Rut 3:11; Mateo 20:28; Juan 10:15,18; Hebreos 10:7). Y finalmente, debe ser libre (como Cristo era libre de la maldición del pecado).

Como Booz sirvió de pariente redentor a Rut, así también Cristo fue el Mediador que nos redimió de la esclavitud del pecado.  Y El nos ama mucho más de lo que Booz pudo haber amado a Rut.

Así como Cristo nos amó, debemos amar a otros.  Eso significa de todo corazón.

Sacrificalmente. Prominentemente.  En Efesios 5, Pablo compara el amor de Cristo por su esposa, la iglesia, con el amor de un hombre por su esposa.  Si eres casado, considera tu relación con tu cónyuge.  So no lo eres, extiende la aplicación a tus amigos más íntimos o miembros de tu familia. ¿Ilustran tus relaciones el amor de Cristo por su iglesia?

Pueden hacerlo, en Su poder y para Su gloria.

 

Felicia Samaniego

Pastora

 

 

“Es más fácil amar a la humanidad como un todo

 que amar al vecino.”