Cuenta la leyenda que una mujer pobre con un niño en los brazos, pasando
delante de una caverna escuchó una voz misteriosa que allá adentro de lo
principal. Después que salgas, la puerta se cerrará para siempre, por lo
tanto, aprovecha la oportunidad, pero no te olvides de lo principal La mujer entró en la caverna y encontró
muchas riquezas. Fascinada por el oro y por las joyas, puso al niño en el piso
y empezó a juntar, ansiosamente, todo lo que podía en su delantal. La voz
misteriosa hablo suavemente; "Tienes sólo ocho minutos" Agotados los
ocho minutos, la mujer cargada de oro y piedras preciosas, corrió hacia fuera
de la caverna y la puerta se cerró. Recordó,
entonces, que el niño quedó allá y la puerta estaba cerrada para siempre. La
riqueza duró poco y no la desesperación. Lo mismo ocurre, a veces, con nosotros. Tenemos unos 80 años para
vivir en este mundo, y una voz siempre nos advierte. "No te olvides de lo principal,
son los valores espirituales, la oración, la vigilancia, la familia, los
amigos, la vida. Pero la ganancia, la riqueza, los placeres materiales nos
fascinan tanto que lo principal, siempre se queda a un lado " En tus
mandamientos meditaré; consideraré tus caminos.” Salmos 119.15.