¿Cuan
importante es obedecer a Dios?
Génesis
10-11
Comenzando con Noé y sus tres hijos, Dios vuelve a poblar el mundo. Pero como la raíz del pecado no se había removido de los corazones, el fruto del pecado pronto vino a verse de nuevo en hechos soberbios y desobedientes. Dios trata con el fracaso humano confundiendo los idiomas, lo que hace que la humanidad se disperse sobre la faz de la tierra -¡como Dios lo había mandado originalmente!- Después de describir a generaciones de humanos que se servían a sí mismos, en general, la narración se vuelve a un hombre que se servían a sí mismo, en general, la narración se vuelve a un hombre en particular-Abram-de quien Dios haría una nueva nación.
El es paciente y
perdonador. Y siempre te dará otra
oportunidad. ¿Verdad?
En el huerto de Edén, Dios les dio a Adán y Eva
un bosque para que lo disfrutarán, y sólo un árbol prohibido. ¿Qué pasó?
Ellos comieron del fruto del árbol prohibido y pronto fueron echados del
huerto.
Después
del Diluvio, Dios les dio a los descendientes de Noé un
mandamiento: “Llenad la tierra” (Gen. 9:1).
Propagarse y volver a poblar el mundo.
¿Cómo respondieron ellos? “Edifiquemos una ciudad y una torre... por si
fuéremos esparcidos sobre la faz de toda la tierra” (Gen. 11:4). Una vez más,
el juicio divino siguió a la desobediencia.
Dios habla en serio
cuando da un mandamiento. No es para
analizarlo, debatirlo o descartarlo. Es
para que se obedezca. ¿Crees esto? Entonces completa esta oración: “Yo me
evitaré algún sufrimiento si obedezco a Dios hoy [¿cómo?]_______________”