Comunicar el Mensaje de Dios

(Hechos 10:34-36, 42-43)

 

 

Qué privilegio poder decir a otros que Dios no hace acepción de personas.  Dios ama a todos los miembros de la raza humana por igual.  Los cristianos son una “multitud  “de personas de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas” (Apocalipsis 7:9).

  En un tiempo Pedro pensó que únicamente los judíos podían ser salvos.  Sin embargo, Dios le mostró de manera elocuente que no era así, por lo que ahora contaba a sus nuevos amigos gentiles que todos los que en él creyeren, recibirán perdón de pecados.

  Las personas sabias predican el evangelio de manera que otros pueden entender.  Los métodos que utilizamos para presentar las buenas nuevas pueden variar siempre que se conserve la esencia del mensaje.

  La verdad no es esencialmente un concepto o conjunto de valores, sino la persona de Jesús, que dijo: “Yo soy el camino , y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mi” (Juan 14:6).  El amor de Dios por la humanidad hace posible el perdón divino.  Más específicamente, Dios, por su amor, envío a Jesús a pagar el precio por los pecados del hombre al morir en la cruz.  El pago que Jesús realizo hace posible el perdón de Dios.

  Las verdades en cuanto a que todos podemos experimentar la paz por medio de Jesucristo y que este es Señor de todos son verdaderamente buenas noticias.  Podemos contarlas no solo a nuestros vecinos sino a todo el mundo, porque Jesús es para todas las personas.

  ¿Le ha pedido a Jesús que perdone sus pecados y sea el Señor-el Amo_ de su vida? Si no lo ha hecho, ¿por qué no lo hace ahora mismo? Si usted ya conoce a Jesús personalmente, cuente a otros las buenas nuevas sobre lo que Jesús hizo por usted.  Predique el mensaje de Dios.  Deje que otros sepan que ellos también pueden conocer su paz. (Juan 14.27).

¿Qué le impide predicar a otros del evangelio?